Introduccion, ¿que es la domótica?

La tecnología, la automatización y en definitiva las TIC tienen como misión dar un valor añadido a las viviendas, los edificios y la vida de las personas. En numerosas ocasiones hemos oído hablar de los términos “vivienda inteligente” u “hogar digital”, sin diferenciar qué tipo de tecnología incluía o qué elementos integraba. Un videoportero, unas persianas motorizadas o una simple regulación lumínica con un detector de presencia o programador horario eran prefectos suficientes para calificar una vivienda como “domótica” o para afirmar que estamos ante un “hogar digital”. Esta visión de las TIC aplicadas a la vivienda ha sido y es uno de los principales factores que contribuyen a frenar el avance de la domótica en nuestro país.

Cuando empleamos el término de hogar digital, domótica o vivienda inteligente no nos referimos simplemente a un hogar equipado con cierto grado de tecnología, sino al espacio que es capaz de sensar una serie de variables y actuar en consecuencia. Si tuviéramos que definir el término domótica en tan sólo unas palabras diríamos que es la instalación e integración de varias redes y dispositivos electrónicos en el hogar que permiten la automatización de actividades cotidianas y el control local o remoto de la vivienda o del edificio inteligente (Huidobro Moya & Millán Tejedor, 2004). Por ejemplo, un sensor de presencia aislado puede servir para abrir una puerta siempre que alguien se acerque, pero si está integrado en una red, podemos obtener información de cuanta gente ha pasado, horas punta de entrada/salida. Pensemos incluso en un uso comercial, éste no abriría la puerta fuera del horario comercial o la mantendría abierta en horas de mayor entrada.

Según lo expuesto, la domótica no son servicios ni productos aislados, sino simplemente, la implementación e integración de todos los aparatos del hogar, i.e., eléctricos, electrónicos, informáticos etc.).

Pero para que todos estos elementos puedan interaccionar entre sí es necesario una red que los una, un medio de comunicación común a todos ellos. En nuestro caso particular, haremos uso de un cableado dedicado formado por cuatro conductores, dos de ellos de reserva, y que recibirá el nombre de Bus KNX de comunicaciones o simplemente Cable Bus. En numerosas ocasiones hemos oído hablar de una cierta casa del futuro capaz de hacer todas las tareas del hogar por nosotros, i.e., hacer la colada, tener preparada la comida, etc. Este lugar ha recibido numerosas acepciones y en todas ellas el lector percibía un componente tecnológico que, o bien sugería un futuro más o menos lejano, o bien un presente inalcanzable por su precio. Iniciativas recientes están consagrando el término de Hogar Digital como el lugar donde la materialización de un conjunto de servicios responde a unas necesidades que las personas tienen hoy en día en nuestra sociedad, la denominada Sociedad de la Información (Fernández & Ruz, 2005).

El Hogar Digital no tiene como barrera el conocimiento tecnológico la usabilidad de éste. Es precisamente todo lo contrario. Los usuarios o, en este caso, sus moradores, no tienen por qué ser ingenieros o informáticos o tener un ápice de conocimientos técnicos de los dispositivos que usan. El Hogar Digital es un entorno familiar, cercano, donde los pilares básicos de la domótica salen a relucir velando en cualquier caso por la calidad de vida de sus usuarios.

Una vez introducido el término de Hogar Digital debemos dotarle de capacidad de comunicación exterior con el fin de no limitar su campo de actuación a un ámbito local, para dotar de comunicación exterior bidireccional, de tal manera de poder asignarle a la instalación el adjetivo de “conectado”. Es a partir de entonces cuando acuñamos el término de Hogar Digital Conectado como una vivienda que a través de equipos y sistemas, y la integración tecnológica entre ellos ofrece a sus habitantes funciones y servicios que facilitan la gestión y el mantenimiento del hogar, aumentan la seguridad; incrementan el confort; mejoran las telecomunicaciones; ahorran energía, costes y tiempo, y ofrecen nuevas formas de entretenimiento, ocio y otros servicios dentro de la misma y su entorno sin afectar a las casas normales. Con capacidad de control e interactuación exterior y posibilidad de sendomoticasar parámetros externos.

Podemos decir que la Domótica es el conjunto de tecnologías aplicadas al control y la automatización inteligente del hogar, que permite una gestión eficiente del uso de la energía, aportando todos los beneficios que se muestran en la siguiente imagen: seguridad, confort, gestión energética y comunicación entre el usuario y el sistema. La palabra Domótica proviene de la unión de las palabras domus (que significa casa en latín) y tica (palabra en griego que significa automática).

Cualquier sistema domótico está compuesto de los siguientes elementos:

  • Controladores: Son los que permiten actuar sobre el sistema. Tienen conectados los interfaces desde los cuales el usuario puede recibir información del sistema, así como controlarlo. Algunos ejemplos de estos interfaces serían pulsadores, pantallas táctiles, mandos a distancia, entre otros.
  • Medio de transmisión: existen numerosos medios de transmisión, según la tecnología aplicada podemos distinguir entre fibra óptica, red eléctrica, bus dedicado, TCP/IP, aire…los cuáles hacen posible el intercambio de información entre el usuario y el sistema.
  • Actuadores: reciben las órdenes y las transforman en señales de aviso, regulación o conmutación. Los actuadores ejercen acciones sobre los elementos a controlar en el hogar.
  • Sensores: recogen información (datos) del exterior del sistema. Estos datos pueden ser órdenes que vayan directamente a los actuadores o pueden ir previamente a una central domótica, en función de la arquitectura de la red (explicada en el punto 1.3). Como ejemplos de sensores podemos nombrar los detectores de fuga de agua, de gas, de humo, entre otros.

Elementos externos. Son aquellos elementos y/o sistemas instalados en el hogar que son controlados por el sistema domótico.

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